Noche loca


El verano es una época de diversión, en La Paloma los jóvenes hacen de esa consigna su leitmotiv durante las vacaciones. A la salida del boliche Barbas, en la zona de La Aguada, la mañana permite encontrar a decenas de adolescentes malheridos por los excesos de una jornada extensa. La periodista, que terminaba su trabajo en la cobertura de la noche esteña, había decidido comer un pancho y en eso estaba cuando se cruzó con un grupo de jóvenes que intentaba levantar del suelo a un amigo casi inconsciente por los efectos del alcohol. En cuanto se puso de pie y con lo que le quedaba de lucidez, le rogó a la periodista que le cediera lo que quedaba de su pancho, sin importarle que el bocadillo ya estuviera mordido de ambos lados. Ante la pregunta de si no le daba asco comerlo así, el joven se limitó a responder con un mordisco que hizo desaparecer lo que quedaba del pancho de un solo bocado.

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