Un lío con la ubicación


El periodista tenía clara la ubicación. El localizador de Google Maps que el propio entrevistado le había enviado no podía estar errándole. Pero por más que recorría esos caminos de tierra perdidos en algún lugar del este uruguayo, la casona no aparecía. Y el tiempo apremiaba. Preguntó y preguntó pero nadie de la zona conocía el lugar. Encima, el entrevistado no respondía su teléfono. Pero, después de un rato, lo hizo. La casa quedaba lejos, muy lejos de allí. En algo le había errado la tecnología. Para cuando el periodista llegó, el entrevistado se había ido. Con calor, poca nafta, lleno de tierra y ofuscado, regresó al apartamento donde se alojaba. Al final, para tranquilidad de su editor, la entrevista se pudo hacer. Pero por teléfono.

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