El Uber fantasma


El joven pidió un viaje en Uber y durante la espera se dedicó a seguir el trayecto que el conductor hacía para llegar al punto de encuentro. Los minutos pasaban y el joven notó en el mapa de la aplicación que el chofer se comportaba de forma errática, como si tuviera problemas para dar con la dirección, hasta que en determinado momento vio que el vehículo doblaba la esquina. En ese momento, el joven se arrimó a la vereda y le hizo señas al conductor, que pasó junto a él y siguió sin detenerse. Sin saber qué hacer, el joven volvió a mirar su celular y notó que el viaje había sido iniciado, pero él no estaba sobre el vehículo como era de esperarse. Lo más llamativo fue que el conductor hizo el trayecto hacia el destino marcado por el pasajero, pero sin el pasajero. Por suerte para el joven, luego de presentar la queja ante Uber el importe del viaje fantasma le fue devuelto.

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