Un resfrío paralizador


El grupo de pasajeros estaba ansioso por su viaje a Rusia para acompañar a la selección uruguaya en el Mundial. Uno de ellos arrastraba un fuerte resfrío y malestar desde hacía varios días pero eso no lo amedrentó. Sus ganas eran mucho más fuertes. Sin embargo, cuando el avión finalmente aterrizó, el miedo lo paralizó. Un grupo de médicos subió a hacer una especie de control de seguridad y ningún pasajero podía bajar hasta que se sometiera a un examen de salud. Los médicos colocaban a cada pasajero un aparato sobre el pecho para controlar algo que el hombre aún no logra entender. Como si fuera uno de los futbolistas, tembló al pensar que ese maldito resfrío podría llegar a dejarlo afuera del Mundial. Por suerte, se ve que los médicos buscaban otra cosa y el aparato lo dejó pasar.

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