Sonría


Camino a una entrevista pactada en un lugar de la Ciudad Vieja, el periodista transitaba por la calle Brecha hacia el cruce de Buenos Aires con Juan Carlos Gómez cuando, a mitad de cuadra y en la entrada de un estacionamiento, en un pizarrón observó un mensaje frecuente en estos tiempos en comercios de todo tipo. El texto comenzaba con el ya clásico “Sonría”, pero no tenía el habitual complemento, “lo estamos filmando”. En este caso el texto completo sugería: “Sonría… no lo estamos filmando, pero no cuesta nada”.

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