Consecuencias del periodismo


El periodista, un tanto obsesionado por cubrir casos policiales, se fue a dormir y ni bien consiguió conciliar el sueño, comenzó a tener una pesadilla. Allí se enteraba que a uno de sus compañeros y editor lo condenaban a la pena de muerte por escribir una nota. Ante la terrible noticia, decide llamar a otro periodista, se suben a un auto y van directo a donde está el acusado. Al llegar a la mansión ubicada en un costero del este, se encuentra con más compañeros de redacción. Allí comienza a preguntarles por qué no hacían algo para que el involucrado pueda salir de la situación con vida, pero nadie dio una respuesta positiva. Al periodista lo invitan a retirarse y entre lágrimas y desesperación se sienta en el auto junto a su compañero. Cuando el llanto parecía irse de las manos despertó y ni bien llegó a su trabajo lo primero que hizo fue dar un abrazo al acusado, que por suerte seguía con vida.

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