El vaso con nafta


La chica comenzó a recordar momentos con sus abuelos, entre ellos había muchos divertidos y emotivos. Hasta que recordó uno de esos que no se olvidan más. Cuando tenía alrededor de 6 años era costumbre pasar los fines de semana en lo de sus abuelos. Una imagen inolvidable más es la de su abuelo sentado en la entrada del garaje de la casa, con el auto detrás y un vaso de bebida sobre una mesa plegable. En uno de esos fines de semana, la pequeña corría en el patio de la casa mientras jugaba. Luego de un rato, tanto calor le provocó una sed intolerable y ella sabía que su abuelo debía tener el clásico vaso a su lado. Cuando llegó al garaje, él no estaba pero sí el vaso. Entonces, entusiasmada, tomó el líquido pero era nafta. Al instante escupió y el enojo brotó de sus venas. Nunca entendió por qué había nafta en un vaso de vidrio.

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