Un almohadón y una duda


La periodista estaba de viaje en China y aprovechó una cálida noche para salir a recorrer un lugar muy popular para los jóvenes de Pekín, una zona de bares que rodean un pintoresco lago. La mujer observaba todo con detenimiento hasta que algo le llamó la atención. En la puerta de una tienda había un sillón con un almohadón que tenía estampada una bandera uruguaya. Curiosa, se acercó e intentó preguntarle al dueño del local de dónde había salido el almohadón. El hombre no hablaba inglés y mucho menos español, por lo que la conversación resultó difícil. El comerciante intentaba venderle el almohadón y no comprendía que ella solo quería contarle que era la bandera de su país y saber cómo había llegado allí. Después de varios intentos, se convenció de que debería volver a Uruguay con esa duda para siempre.

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