¡No riegue las plantas!


Al periodista le llamó la atención el cartel en una de las grandes macetas ubicadas en el primer piso de la sede del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. En este se solicita a quienes allí trabajan que no rieguen las plantas. Y no es que se las quiera privar del vital elemento. Sucede, explicó un funcionario del ministerio, que, por un lado, las plantas recibían demasiada agua porque la gente no coordinaba los riegos y a veces les suministraban agua varias veces durante el mismo día. Y, por otro, ocurría que más de uno utilizaba las macetas para descargar los resto de agua caliente de los termos, con el consecuente daño. En un ministerio a cuyos jerarcas les quitó el sueño una sequía de grandes proporciones, las plantas sufrían, pero por exceso hídrico.

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