El trabajo tan anhelado


El joven salía de la facultad, de donde siempre se va en ómnibus, pero al llegar a la puerta se dio cuenta de que la lluvia era demasiado intensa como para llegar a la parada más o menos seco. Luego de clases, siempre se va al trabajo porque tiene los horarios pegados. Debido al impedimento climático, decidió pedir un auto a través de una aplicación de transporte. Al llegar, quien manejaba, parecía un poco entrado en edad. A medida que comenzó el trayecto, la charla se hizo fluida hasta que sonó el celular del conductor. Este frenó, y le preguntó al pasajero si no tenía inconveniente en que atendiera debido a que era una propuesta de trabajo. El chico aceptó y al hombre le dieron el trabajo, quedando tan contento que como forma de agradecimiento no le cobró el viaje.

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