Una pregunta que lejos está de ayudar a vender


La mujer llegaba tranquila a su trabajo. Caminaba bajo el sol suave y escuchaba música. Todo era casi perfecto hasta que recibió una llamada. Una empresa le ofrecía a cambio de una cuota mensual cubrir los gastos en caso de tener cáncer. La mujer, que no quería sumar un gasto fijo a sus cuentas agradeció y dijo que no le interesaba. Quien le ofrecía el servicio insistió, como es habitual, y ante la negativa preguntó: "¿Y cómo pensás cubrir los gastos si te enfermaras?". En shock, la mujer solo atinó a contestar que le parecía una pregunta demasiado íntima y logró terminar la conversación. Siguió caminando pero ya no estaba contenta. El exceso de invasión a su privacidad y la falta de límites a la hora de vender servicios, la dejaron ofuscada por un buen rato.

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