Ómnibus inundado


El periodista debió viajar al interior por motivos de trabajo, por lo que decidió hacerlo de noche para poder cumplir con sus tareas durante el día y dormir en el viaje que duró toda la madrugada. Pasada la medianoche, el joven subió al ómnibus y, luego de que el guarda le pidiera el pasaje, se durmió de inmediato. Debido a que el viaje es largo, los coches están en buenas condiciones y no muy seguido se rompen. No obstante, esa noche fue la excepción debido a que en determinado momento el aire acondicionado se detuvo y comenzó a caer agua desde el lugar donde se encuentra el equipo de refrigeración, lo que provocó que el piso quedara inundado. Pensando que el chofer pararía, los pasajeros esperaron, pero viendo que eso no pasaba, decidieron cambiarse de asiento y sentarse en la parte trasera. Justo donde el agua no llegaba.

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